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Terra
La Coctelera

MI VOZ

MI VOZ
Hablando de la higuera limpio pluma
cansada de derramar su pigmento
en aguas estancadas de suma
altivez, viciadas por el hambriento.

Hoy aromatiza mi alma un nuevo ungüento,
que del noveno círculo rezuma
y atraviesa su cielo en un momento,
dejándoles bajo marenga bruma.

¡No me río de vuestra situación!
¡Sólo quiero que conozcáis qué siente
un hombre apaleado con traición,

que bebáis el agua de mi limón
azulado, ausente y sin simiente,
y no oigáis las voces obtusas de Orión!

QUIERO

QUIERO

Ser, única vez, agua de tu fuente.
Que te sirvas del alma quebrada
por la primera voz intransigente,
y deslices, lápiz de madrugada

a través de mi espalda amoratada,
embebida por un sudor hiriente
que coagula la llegada del hada,
y me aturde al paso de oculta gente.

Con lamentos de carne estrepitosos
de largos brazos tristes y furiosos.
Concebir efebos helénicos

que me rocíen los falos eróticos
de deliciosos perfumes impúdicos
para degustar sudores lechosos

RÍO DE SANGRE

RÍO DE SANGRE
Tu niño se fue manchado y apurado
a untarse en río de sangre y ufanía,
con los ojos llorosos de alegría
y el brazo de mármoles mutilado.

Heracles llora en zarzal enclaustrado,
con ascuas de rocío y lejanía,
la falta lírica de rebeldía
y la muerte tonta de nuestro amado.

Un banquete de moscas aisladoras,
sobre los manteles de lienzos blancos,
dibuja el universo de invasoras

ratas agrietadas sobre barrancos
de tierras azules. Locas auroras,
corroen el agua de los estancos.

SONETOS DE LA LUNA

I
LUNAS NEGRAS

Mordisqueaba con dientes felinos
tus muslos robustos, alimentados
por visiones de hermetismos castrados
y gélidos aromas femeninos.

Amortiguaba el color de los finos
lirios absorbiendo, libre, contados
espasmos de sudorosos y cayados
higos; culpando a todos los vecinos

de la crueldad de nuestro sensualismo,
llanto bajo lunas negras surgido
de la oración de absurdo patriotismo;

que se enfrentaba de pie a mi lirismo
e impulsaba tu voz hacia el abismo,
origen del ruego de un dios caído.

II
SEBASTIÁN

¡Qué voz es esa que osa, destructora,
vulnerar a Dios con falacias cojas!
¿Qué voz se atreve con falsa señora
a herir la dulce madre de las hojas!

¿Por qué tolerar las locas congojas
de la sodomita difamadora,
si descompone las cebollas rojas
en cenicenta cabría de aurora?

Sebastián desnuda con osadía
el alma clandestina de su higuera.
Avieso, con flechas de cetrería,

arrojando laureles a la hoguera,
llora y clama con sumisa elegía
al amor en oscura madriguera.

III
INTENCIONES

Quiero dejar atrás miedos y engaños
que castraron mi dicha durante años.
Perder la razón juntos, con tu pierna
y la mía en viva erosión eterna.

Quiero volver a sentir los castaños
robustos, no ocultos. Subir peldaños
construidos desde mi paz interna
sin necesidad de miedosa cierna.

No puedo vivir intenso y castrado.
Quiero beber cristales de tu boca.
Derretirme con aliento probado

entre la pieza erecta que disloca
mis huesos,entre la mano que toca
y eriza mi núcleo consternado.

IV

INCONSCIENCIA

Esperé ser otro hombre equivocado,
que se licuaba los días lluviosos
al sentir que estabas al otro lado
del espejo, sudando brazos celosos

de porcelana, llenando el tostado
diván de pulidos y sudorosos
aceites cártamos, desesperado,
y especificando cantos lechosos.

Ansié abrirte el candado prometido
de mi consciencia. Romper mis cristales
carmesí y abjurar de su sonido.

Evadirme, sin pausa, por caudales
de tinta azul y lánguido chillido
para desangrarme con tus puñales.

V
TU LLEGADA
Ayer un sueño de pelo enredado
en mis calmos brazos me poseía,
me alentaba con espasmos y erguía
mi cúbito somnoliento y calmado,

bajo el influjo del color dorado
de una noche sin los perros guía
sedientos, que esperaban al amado
tras los barrotes de mi noche fría.

Ayer llegaste con sonrisa rosa,
coloretes de plácida delicia,
guardando en el bolsillo la avaricia

del placer y el afecto, apetitosa
llave para explorar la estrepitosa
guarida que te esperaba en Galicia.

VI

CÚBICO Y CUADRADO
Soy un hombre aislado, quebrado. Ánima
que se bebe babas de caracoles
en vasija griega tostada, calima
pintada por el llanto de tres soles.

Soy poeta que se remonta con lástima.
Pendiente de quien se come las coles.
Cúbico y cuadrado. Alma atroz, última,
saturada de bocas rojas, mármoles

carmesí y matices verdes, unidos
a golondrinas huidas, pegadas
a tus fríos pies donde habitan nidos,

nacidos de miserables camadas
de dos hombres recios y desnutridos
y locas mujeres ensangrentadas.

POEMA: "ROMANCE A MIS DESEOS"

Soy aquel hombre que se desangra
al suave roce de yertas manos
cansadas; y desafía voces
y espadas que castran su legado.
Soy pieza minúscula, amada
por grises poetas sin candados
en su consciencia, que multiplica
las horas y placeres de Safo.
Deambulo en mar de aguas ahogadas
por lágrimas que sólo sufrago
al codiciarte y poseerte
sobre la arena en la que descanso.
Desvarío creyendo ser verbo
sobre su volcán del que renazco
de punzantes y sordas palabras
transformándome en cetrino pájaro.
Con blanco zumo y grana destino
deboro con delirio tu orgasmo
de provocadora tez rosada
que me llena de licor salado.
Quiero que mis voces te transmuten;
que disloques mis huesos atando
mi cabello azabache a las ramas
del robusto y conocido árbol.
Que estrangules a mi vida airosa
con un sólido y perpetuo brazo
para derretirme sin vergüenza
sobre tu rostro de dócil tálamo.
Que me apagues la aciaga desidia
con el oloroso y dulce plátano
de nuestra obscenidad, y desoigas
la voz de quien se muestra en un cuadro.
Que abandones dentro de mi boca
la llave de tu airoso descaro
para alimentar mi madriguera
con aullidos de dolor tiznado.
Que por una vez rompas la concha
de coral y acaricies el nardo
pecaminoso que te sentencia
a buscar constantemente a Priapo.
Que desafíes sin indulgencia
las piernas de aquellos puritanos
clérigos que ofuscan a los párvulos
llenándoles el cuerpo de sapos.
Que permita la vieja higuera
extender sus raices al diablo,
colmadas de higos valerosos
sobre el vientre cálido del beato.
Que el sol reclame ser meritorio
de mi fructuoso y purpurado
sosiego, perdido entre las canas
del sabroso y corpulento anciano.
Que a mi piel se adhieran tus sudores
báquicos en fugaz arrebato
de escarlata inconsciencia arredrada
por un gélido e inútil sarcasmo.
Que un día el océano reclame
que tornen los ausentes sargazos
a la mazmorra desconsolada,
insignia de mi rezo aclamado.

POEMA: DESAPARECIDOS DE LA GUERRA CIVIL

POEMA A LOS DESAPARECIDOS

Oyendo lamentos de voces acunadas
por madres que lloran,
reclamo:

Que las barricadas se limpien;
que huya el sonido atronador;
que las madrugadas de pánico se ahoguen
en el mar azul, colmado de camaradas
muertos clamando justicia;

que “camisas azules”, el “Fascio”, los “señoritos”
acomodados pidan perdón por atroces crímenes;

que los guardias civiles no disparen
sobre edificios y fachadas,
que terminen las balas cruzadas,
que desplomen sus falsas serenidades,
que sustituyan bofetadas por palabras de entendimiento,

que desaparezcan las celdas colmadas
de odios y envidias podridas.

Que no tiñan las encrucijadas
con la sangre de inocentes.

Que no seamos víctimas de redadas
nocturnas en casas rurales.

Que despertemos sin las campanadas
de muerte que ahogan nuestro pensamiento
y anuncian cadáveres en las calzadas.

Que podamos, por fin, dormir tranquilos.

Que nuestras lágrimas no limpien las ensangrentadas
camisas de los maridos desaparecidos.

Que liberen a las mujeres encadenadas
en los baños de las prisiones.

Que se eliminen las tropas dedicadas
a masacrar a labregos y maestros
que sólo querían ser gentes cuidadas.

Que se recupere nuestra memoria
arruinada por fosas plomadas.

Que los padres, tíos, hermanos
primas, abuelas y estériles cuñadas
de los paseados sepan lo ocurrido.

Que no volvamos a dar puñaladas
por pensar y querer ser diferentes.

Que no se cierren otra vez las entradas.

Que el lazareto de la muerte
no albergue pabellones de injusticia.

Que dos islas por puente unidas
no conviertan las almas abandonadas
de jóvenes y ancianos sin malicia
en áspera y tétrica noticia.

Que la brisa de nuestro profundo mar
nos traiga vírgenes bocanadas
de esperanza, ilusión y respeto.

Que acabe la procesión de desdichadas
almas que aún buscan su eterno descanso.